jueves, 9 de marzo de 2017

La fábrica del odio

Lo dije en mi última entrada: si en algo destaca el ser humano, es en hacer el mal. Somos artistas del antiguo arte de hacer daño al otro. Y por eso, da susto pensar en la enorme facilidad que muchos tienen para hacer daño mediante el odio, de forma tan fácil, pero también tan inútil.

El mundo está completamente inundado por el odio desde hace demasiado tiempo. En cualquier rincón se pueden apreciar cataratas de insultos, tormentas de desprecio, y ríos de rechazo.

Vamos ondeando continuamente la bandera del siglo XXI, creyéndonos que por vivir en esta época estamos muy avanzados mentalmente y los cambios nos han hecho mejores personas. Fabuloso chiste. Los únicos cambios relevantes han sido a nivel tecnológico, y simplemente han servido para facilitarnos infinitamente la vida, pero no para modificar en absoluto la calidad de nuestra actitud con el resto de personas. Por todo lo demás, seguimos igual que antes, o peor.



viernes, 3 de marzo de 2017

La maldad que llevamos dentro

Damos por hecho que el ser humano es la criatura más perfecta del planeta. Que gran equivocación.

Día tras día es demasiado fácil comprobar lo sencillo que resulta destrozamos unos a otros, en mayor o menor grado. Desde las guerras absurdas que nos han acompañado a lo largo de los siglos, hasta el desprecio hacia alguien de nuestro alrededor, pasando por los incontables episodios de racismo, u otras peculiaridades bastante cuestionables desde el punto de vista ético que comete el hombre y la mujer, porque puede, y quiere. ¿Perfección? ¿Donde?